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Subrogación en México: ¿Los hombres con azoospermia aún pueden tener un hijo biológico?

 


 Con el avance de las tecnologías de reproducción asistida, cada vez más familias descubren que la fertilidad no depende únicamente de la edad de la mujer, sino también de diversos factores relacionados con la salud reproductiva masculina. Para muchos hombres, recibir un diagnóstico de azoospermia durante una evaluación de fertilidad suele generar una pregunta inmediata: "¿Significa esto que nunca podré tener un hijo biológico?"

La realidad es que, para las familias que consideran la subrogación en México como parte de su proyecto de vida, la azoospermia no representa necesariamente el final del camino. Lo más importante es determinar si aún es posible recuperar espermatozoides viables y cuál es la estrategia de reproducción asistida más adecuada para cada caso.


La azoospermia no significa que no exista la posibilidad de ser padre


Desde el punto de vista médico, la azoospermia significa que no se detectan espermatozoides en el semen durante un análisis de laboratorio. Sin embargo, esto no implica automáticamente que los testículos hayan dejado de producirlos.

Existen hombres con azoospermia obstructiva, en quienes la producción de espermatozoides es normal, pero una obstrucción impide que estos sean expulsados durante la eyaculación. También está la azoospermia no obstructiva, en la que la producción de espermatozoides está considerablemente reducida, aunque aún pueden encontrarse pequeñas cantidades dentro del tejido testicular.


Por ello, cuando un espermograma reporta ausencia de espermatozoides, no es posible concluir de inmediato que la paternidad biológica sea imposible. Es necesario realizar estudios hormonales, análisis genéticos, pruebas cromosómicas y una evaluación especializada de los testículos para determinar si existe la posibilidad de recuperar espermatozoides.


Si es posible recuperar espermatozoides, la reproducción asistida sigue siendo una opción


Cuando se logran obtener espermatozoides viables mediante procedimientos como Micro-TESE, TESE (extracción testicular de espermatozoides) o PESA (aspiración percutánea de espermatozoides del epidídimo), estos pueden utilizarse en un tratamiento de fertilización in vitro (FIV).


En el laboratorio, los espermatozoides recuperados se combinan con los óvulos mediante la técnica de ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides), la cual incrementa las probabilidades de fecundación. Si se desarrollan embriones de buena calidad, también es posible realizar un IVF-PGT (pruebas genéticas preimplantacionales) para obtener información genética adicional que facilite la selección embrionaria.


¿Cuándo entra en juego la subrogación en México?


Si la madre de intención no puede llevar un embarazo debido a enfermedades uterinas, pérdidas gestacionales recurrentes, condiciones médicas de alto riesgo u otras causas clínicas, los embriones pueden ser transferidos mediante un programa de gestación subrogada en México, siempre de acuerdo con la legislación y los requisitos aplicables.

En otras palabras, si es posible recuperar espermatozoides propios, aunque la concepción natural no sea viable, aún existe la posibilidad de tener un hijo con vínculo genético.


Ya sea que los espermatozoides se obtengan mediante la eyaculación o a través de procedimientos quirúrgicos especializados, estos pueden utilizarse para realizar una fertilización in vitro. Posteriormente, si la madre de intención no puede gestar, una gestante sustituta calificada puede llevar el embarazo hasta el nacimiento.


Una evaluación especializada marca la diferencia


Si has sido diagnosticado con azoospermia, lo más importante es no sacar conclusiones apresuradas. Una evaluación integral permitirá determinar si aún existen espermatozoides utilizables y ayudará al equipo médico a diseñar el tratamiento más adecuado para tus objetivos reproductivos.


Power Fertility es un centro de medicina reproductiva autorizado en México que trabaja bajo estrictos estándares inspirados en los protocolos de calidad de la FDA de Estados Unidos y es dirigido por el Dr. Nathan Zhang, CEO de Power Fertility y especialista en medicina reproductiva. Ubicada en el corazón de la Ciudad de México, a solo 500 metros de la Embajada de Estados Unidos, la clínica ofrece un enfoque integral para pacientes nacionales e internacionales.


Entre sus servicios se incluyen fertilización in vitro (FIV), donación de óvulos, donación de esperma, reproducción asistida con terceros y programas de gestación subrogada. Además, cuenta con laboratorios de alta tecnología y un equipo médico con amplia experiencia en IVF-PGT (PGT-A) y evaluación genética embrionaria.


En México, los tratamientos de FIV y la selección de sexo con fines de equilibrio familiar están permitidos conforme al marco legal aplicable para personas solteras, parejas casadas y familias LGBTQ+. Asimismo, la legislación mexicana permite el transporte internacional de espermatozoides, óvulos y embriones criopreservados. Power Fertility está autorizado para recibir tejidos reproductivos congelados provenientes del extranjero, ofreciendo soluciones personalizadas para quienes desean formar una familia.




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